La incontinencia urinaria femenina es una afección en la cual la mujer pierde involuntariamente la orina.
Esta pérdida puede ser leve, como unas cuantas gotas, o severa, como la pérdida completa del control de la vejiga.
Las causas de la incontinencia urinaria femenina pueden ser diversas, pero algunas de las más comunes incluyen:
Debilidad de los músculos del suelo pélvico, que pueden debilitarse con el embarazo, el parto vaginal, la menopausia, la obesidad o la edad.
Daño en los nervios que controlan la vejiga y los músculos del suelo pélvico, que puede ser causado por lesiones, enfermedades como la diabetes, o cirugías.
Problemas en la estructura de la vejiga o la uretra, como la obstrucción de la uretra o el prolapso de los órganos pélvicos.
Los factores de riesgo para la incontinencia urinaria femenina incluyen:
La edad avanzada.
La obesidad.
La menopausia.
El embarazo.
El parto vaginal.
La historia familiar de incontinencia urinaria.
Los tratamientos para la incontinencia urinaria femenina varían según la causa y la gravedad de la afección, pero algunos de los tratamientos comunes incluyen:
Emsella:consiste en una silla que emite ondas electromagnéticas que estimulan los músculos del suelo pélvico, lo que puede ayudar a fortalecerlos y mejorar la incontinencia urinaria.
Terapia de ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico, como los ejercicios de Kegel.
Dispositivos de soporte para la vejiga, como los anillos vaginales.
Medicamentos que reducen la contracción involuntaria de la vejiga, como los anticolinérgicos.
Cirugía para corregir problemas estructurales de la vejiga o la uretra.
Terapia conductual, como la terapia del comportamiento del entrenamiento de la vejiga.